Dignidad isleña Héctor Piñero DíazEmigrar fue la disyuntiva a la que se vieron avocados muchos canarios en diferentes pocas. En Dignidad islea, est reflejado ese xodo hacia Cuba en las primeras dcadas del siglo XX. Lucrecio llega en busca de fortuna. Y, de cierta forma, escoge el campo porque ve en l un futuro cierto. Se asienta en el hermoso valle de Viales de Pinar del Ro y, como otros tantos paisanos, se dedica al cultivo de tabaco. Crea una familia con una hermosa pinarea, a quien
fortalece y desarrolla el amor
ciertas normas o aceptadas resignaciones
a la conquista castellana (Los Cristianos
Una flota de siete galeones se hace a la mar con destino al Brasil llevando a bordo a ochenta jesuitas
fue abandonada por un cliente del Hotel Martiánez en 1895
y si no lo arreglamos
en historias inimaginables
y en su memoria recordaremos que con voluntad y optimismo se puede construir un mundo mejor
En Emociones la voz y el tono de Álvaro Rodríguez Pérez procesa la realidad a través de los sentidos creando mundos poéticos
es el atractivo físico de la muchacha
después de más de veinte años
Es la paradoja de esta ciudad —engullida por el capitalismo— una perfecta metáfora del conflicto vital de Gábor